Según lo consigna el sitio Facebook, “Ernesto Guevara de la Serna”, la historia de Mónica Ertl, da cuenta de un proceso casi desconocido, e impactante. He aquí, lo relatado. En Hamburgo, Alemania, eran las 10 menos 20 de la mañana del 1° de abril de 1971. Una bella y elegante mujer de profundos ojos azules entra en la oficina del cónsul de Bolivia y, espera pacientemente ser atendida. Mientras hace antesala, mira indiferente los cuadros que adornan la oficina. Roberto Quintanilla, cónsul boliviano, vestido elegantemente de traje oscuro de lana, aparece en la oficina y saluda impactado por la belleza de esa mujer que dice ser australiana, y quien días antes le había pedido una entrevista. Por un instante fugaz, ambos se encuentran frente a frente. La venganza aparece encarnada en un rostro femenino muy atractivo. La mujer, de belleza exuberante lo mira fijamente a los ojos y sin mediar palabras extrae un revolver y dispara tres veces. No hubo resistencia, ni forcejeo, ni lucha.